viernes, 17 de febrero de 2012

Estacionamientos en Guerra

Últimamente el llegar a estacionarme cerca del trabajo se ha vuelto toda una odisea.

En mi empresa hay estacionamientos pero son pocos y están asignados para los Gerentes y Jefaturas, lo que sobra queda para las visitas.

Nunca me voy a olvidar el primer día de trabajo cuando rápidamente me informaron que tenía que sacar el auto de ahí y estacionarme en otro lugar.

A media cuadra de la oficina hay una calle pequeña, que une Los Conquistadores con Av. Santa María, es de los pocos lugares donde aún se puede uno estacionar relativamente tranquilo porque desde que han roto vidrios para robar cosas desde el interior de los autos, hasta vehículos completos.

Pero hay un lugar en particular que es mucho más seguro. En ese lugar estaciono yo todos los días y hago toda una travesía para llegar temprano y no tener problemas. No me importa llegar mucho más temprano de lo que debiera pues aún así salgo más tarde de casa de lo que lo hacía antes, cuando trabajaba en Quilicura.

El problema comenzó la semana pasada, cuando dejaron a 400 personas sin estacionamiento en la construcción del Costanera Center. No entiendo muy bien por qué se los quitaron, la construcción tiene más de 5.000 estacionamientos y que los actuales trabajadores utilicen un espacio no me parece nada del otro mundo. Pero algo debe haber pasado que los tiraron a la calle.

Según mi papá con quien conversaba el otro día de este tema, lo más probable es que haya habido robo hormiga y una de las formas de salir fácil y sin levantar sospechas de un lugar con lo robado es en auto. A lo mejor tiene razón.

En fin, ahora esos 400 vehículos tratan de estacionarse en cualquier parte, utilizando estacionamientos legales o ilegales, es increíble pero se estacionan hasta en las curvas, lugares señalizados como “No Estacionar” y ocupan los estacionamientos de personas como yo que llevamos ya un par de años utilizando la calle autorizada para este efecto como estacionamiento. Si hasta un cuidador de autos había aparecido con este tema. Pero algo le debe haber pasado que duró sólo el día martes, luego ya no apareció.

Puede haber sido por el carabinero que está todos los días en la esquina, debe haberle pedido credencial y al no poseer autorización de la Municipalidad, tuvo que retirarse. Menos mal porque yo no estaba dispuesta a estar pagando por algo que jamás he pagado.

El Costanera Center es un real dolor de cabeza. Los problemas viales que ya está causando en el sector son increíbles. Ya no hay ni un minuto donde no haya un taco en alguno de los semáforos, las pequeñas calles se ven colapsadas por la construcción en sí del lugar. Si a eso le sumamos que todos están muy alertas porque no se sabe a ciencia cierta qué ocurrirá cuando finalmente se abra y comience a funcionar.

Pero volviendo al tema de los estacionamientos, ya me he peleado con dos personas por la forma como se estacionan. Ayer por ejemplo quedé atrapada entre dos vehículos, me dejaron con suerte 40 cm para maniobrar y poder salir del estacionamiento. Con el riesgo que eso significa de golpear mi auto y el de las otras personas.

Es que la psicosis por encontrar un lugarcito es inmenso.

Esperaremos a Marzo, para ver qué ocurre  pues a medida que van terminando las obras, los trabajadores se van retirando y así también sus vehículos. 

jueves, 9 de febrero de 2012

Vicio

Es difícil que me saque fácil al negro de encima. Lo digo porque ya comprobé que me puedo pasar una semana entera despotricando en su contra pero llegado el momento, no soy capaz de decirle “hasta aquí llegamos”

La razón es muy simple. ¿Cómo voy a decirle algo así a alguien que abre la puerta y no alcanzo ni a saludar cuando me dice “¡Qué linda!” para luego agarrarme rápidamente y besarme.

El negro me lo hace difícil.

Luego abre su mochila y saca una caja de chocolates que me ha traído desde Bariloche, donde estuvo dando vueltas en su moto con todos sus amiguitos Harlystas.

¿De verdad me habrá echado de menos?

¿Qué voy hacer con el negro? Sé muy bien que el amor que sentía por él, él mismo se encargó de diluirlo con ciertas actitudes que terminaron por desilusionarme de él. Lo quiero pero no con la pasión y el desenfreno que sentía antes. Al contrario, hoy día es algo distinto.

Tan distinto como sus actitudes después de cuatro años.

Dicen que toda relación va cambiando con el paso de los años, pero hay que considerar que en estos cuatro años tuvimos un gran receso intermedio. Me parece que ya son más de cuatro años pero el tiempo no importa porque, como decían unos chicos argentinos, sumar tiempo no es precisamente sumar amor.

Por un lado no quiero llegar a los 80 años con visitas una o dos veces por semana a un eterno amante bipolar que un día me trata como una diosa y luego se olvida de mí. Me he propuesto conocer gente nueva, salir, divertirme, abrirme a nuevas posibilidades.

Pero ¿qué hago si el negro me busca? ¿de dónde saco fuerzas para decirle en su cara que no quiero nada más con él cuando la verdad es que no me molesta nuestra relación?

¡Qué mujer más indecisa me he vuelto con este tema!.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Se me olvidaba

Se me olvidaba que el Universo es más grande de lo que imagino.

Se me olvidaba que vivo en la calle paralela a la Avenida de la Vida.

Se me olvidaba que el amor no es para mí, que todo lo que puedo aspirar son a efimeros minutos de alegría, donde al final siempre perderé.

Se me olvidaba que no estoy en esta vida para mí, sino para otros.

Se me olvidaba lo que cuesta abrir los ojos a una realidad entre nieblas.

Se me olvidaba lo duras que pueden ser las palabras cuando te las dice alguien a quien amas.

Lo más importante: Se me olvidaba que no existe "nosotros" en este juego entre tu y yo.

lunes, 3 de enero de 2011

Déjalo ahí

Déjalo ahí, quietecito donde está. Que no se mueva mucho para que no sangre el corazón.

Déjalo ahí, poco a poco cicatrizará y se transformará en algo que molesta pero que no duele.

Déjalo ahí, para que te recuerde que la entrega fue buena.

Déjalo ahí, porque un día querrá regresar y deberás decidir qué es lo mejor: si remover la espina o enterrarla hasta el fondo.

Déjalo ahí, para cuando haya un día de lluvia tengas buenos recuerdos que te hagan pensar que la lluvia no es tan mala.

Déjalo ahí, enterrado en tu solitario corazón, para que recuerde que alguna vez no se sintió solitario.

Déjalo ahí, para que puedas cerrar tus ojos y sentir nuevamente la calidez de su cuerpo rodeando el tuyo.

Déjalo ahí, para que cuando llegue uno nuevo recuerdes tus errores y este nuevo no se entierre más de lo que debiera en tu corazón.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Frente a Mí

Tengo frente a mi dos hombres. Cada uno maravilloso y perfecto en su propia esencia.

Ambos sufren por mal de amores, a pesar que tienen el amor a su lado.

Ambos buscan en mi el refugio que no les dan.

Amor, afecto, sexo. Mezcla de sentidos unidos al deseo de ser feliz.

Ambos son capaces de darse cuenta que están en una relación tóxica.

Ninguno de los dos es capaz de terminar esa relación.

Mientras tanto juego el papel de la amiga, amante, sumisa, devota, que entiende cada palabra, cada problema. Inteligente, bonita, asertiva.

¿Quién me entiende a mi?

martes, 14 de septiembre de 2010

Carta a mi desconocido

Nunca pude decirte lo que pensaba o lo que realmente quería. Es que hablar no es lo mío.

No, definitivamente lo mío es escribir.

Vamos a jugar este juego: yo te escribo una carta y tu tratas de encontrarla en la red. Total, como dices tu "Todos somos parte de la Matrix"

Ajá!! Sí, te encontré primero yo antes que tu.

¿Te dije alguna vez que me sentía perdida en tus brazos? Pues sí, tus brazos me hipnotizaban de tal manera, que me sentía volando a muchos pies de altitud. Sin importar la hora, el día o el lugar.

Hace poco revisé algunas conversaciones que sostuvimos por msn. Eran antiguas, tan antiguas que me puse a dudar de cuándo realmente nos conocimos, o más bien, cómo fue que coincidimos en algún momento en la web.

Tantas cosas tuvieron que pasarte a ti y a mi para que un día nos encontráramos en una esquina y nuestras vidas se cruzaran por un tiempo. Una milésima de fracción en la vida de una estrella. Un infinito de recuerdos en mi vida.

Hoy que no estás, siento mi alma tan sola, pero me alimento de los recuerdos que me dejaste, de esa tarde sentados al sol en el parque al lado del río, el almuerzo japonés en ese pequeño restaurante, la caminata abrazados por la calle, tu primer beso, tu mano sobre la mía mientras manejaba.

Te demoras demasiado en regresar. Vuelve pronto, aún te espero.

miércoles, 28 de julio de 2010

Pequeños Instantes

Pequeños instantes de felicidad que vienen y van, a veces acompañados de una imagen, de un recuerdo, de un olor.

Pequeños instantes que pasan tan rápido que a veces, sólo a veces, no alcanzo a retener.

Pequeños instantes que te marcan, que dejan una huella imborrable en tu alma.

Pequeños instantes de dicha absoluta, que tratas de retener desesperadamente como el agua entre las manos. Y así mismo se escurren, tan rápidos como los segundos.

Pequeños instantes, flashes de felicidad que tratas de aumentar para no sentir dolor.

Pequeños instantes que te dejan por el suelo una vez que abres los ojos a la realidad.

Pequeños instantes en los que olvidas que tu no naciste para alcanzar la felicidad.